Nuevamente Enrisco nos vuelve a deleitar con su humor. Ésta vez examina las prestaciones de la delegación cubana en los recientemente concluidos juegos olímpicos de Pekín y toca, como es de esperar, el vergonzoso incidente protagonizado por Ángel Matos quien propinó una patada y un empujón al árbitro tras ser correctamente descalificado en un combate de taekwondo. Toda una bajeza y falta de espíritu deportivo. La revista Cubaencuentro lo ha publicado íntegramente aquí.
Cien años de una oportunidad (perdida)*
5 weeks ago

