Con una mezcla de alegría y preocupación he recibido la noticia de parte de mi esposa. Alegría porque el estancamiento en el que se hallaba Cuba ha sido finalmente interrumpido. Mi preocupación se debe a que Cuba no amanecerá como una democracia porque Fidel Castro haya decidido apartarse del poder, obligado por su deteriorada salud y avanzada edad.
Raúl Castro será sin dudas el hombre que iniciará, tímidamente al principio, los cambios que tanto esperan los cubanos dentro y fuera de la isla. Ya en la década de los 80 el hermano menor de Fidel Castro demostró ser un hombre dispuesto a reformar el sistema. Una de esas reformas fue la del mercado campesino que Fidel Castro deshizo cuando se percató de que los intermediarios y campesinos habían comenzado a acumular grandes sumas de dinero.
Por fin los vientos del cambio han comenzado a soplar sobre la isla. En otras ocasiones he celebrado eventos de menor relevancia que éste, así que ¡Enhorabuena!
Cien años de una oportunidad (perdida)*
5 weeks ago

